martes, 28 de agosto de 2007

Me voy o me quedo…

Vaya dilema al momento de decidir si nos largamos del país que nos vio nacer o si nos quedamos con la vida que llevamos en él, y es que la decisión no es fácil. Hay varios factores a considerar; unos de forma, que innegablemente debemos atender y otros de fondo que son lo que nos mueve a pensar en nuestra vida como extranjeros. Según mi lógica, lo primero que se debe tener presente es a dónde voy, esto trae un paseo e internalización de los cambios climáticos, dominio del idioma, la cultura y las costumbres de ese país destino, su religión, las oportunidades de trabajo (si es que no vamos como expatriados) y el nivel de vida (acceso a los alimentos, inmuebles, seguridad y servicios públicos), inclusive el régimen político y sus líderes. Todo junto en una balanza debe pesarse e inclinarse hacia ese destino, eso significa que encontraremos mejores condiciones y menos dificultades allá que las que tenemos acá.

Como nos asiste la razón y no simpatizamos con la aventura y la ilegalidad y no queremos vernos deportados, el paso consecuente es la obtención de la visa que seguramente aquel ansiado país exigirá, y sin quejarnos del déspota o arrogante funcionario de la embajada, de la gran cantidad de gente que allí se da cita o de los innumerables requisitos, pues ahí empezaremos mal, porque respetarlos es necesario para llegar a lo que queremos.

Con el apoyo u orientación de “alguien” que nos recibe así como una modesta cantidad de divisas para nuestra entrada y estadía inicial, no tanto como para llevarlo en un maletín, serían los puntos concluyentes de forma o puntos básicos para nuestra incursión en otras tierras.

El bendito problemita son las razones de fondo para hacer un viaje de estadía definitiva, si no estamos claros en esto, pudiéramos estar tocando las puertas de un fracaso, más de uno luego de haber llegado se ha devuelto. Si se busca una vida más fácil pues hay que decir que esos tiempos pasaron porque afuera estaremos disputando puestos de trabajo con nativos y con otros similares a nosotros, salvo que tengamos la capacitación reconocida para ejercer una responsabilidad determinada porque obtener un puesto de trabajo en otro país no es tarea sencilla. Si con nuestra partida lo que se quiere es huir de problemas, pues les aseguro que allá estaremos mucho más pendientes de lo que suceda en nuestra tierra y con seguridad encontraremos otros que acá no tenemos, eso es un tiro al piso ya que se trata de un enfoque que necesariamente debe dejar de formar parte de nosotros, quiero decir, debemos dejar de valorar y apreciar los problemas con la misma frecuencia que lo hacemos acá.

Tampoco podemos ir engañados por lo que una vez de turistas vivimos, ya de residentes la realidad es otra porque el que compra para llevarse un souvenir se le trata distinto, de hecho visita lugares distintos, se prepara para un clima específico y no para uno que varía cada tres meses; quien nos recibe por un mes o semanas seguramente no tendrá el mismo genio a los cinco meses de convivencia, a menos que se trate de nuestro propio hermano o nuestros padres.

Tenemos que estar preparados para el cambio, un cambio radical, y es que no se trata de cualquier mudanza porque muchas cosas no podrán acompañarnos, entre ellas la más difícil de abandonar: la familia, si es que somos pegados a ella; y así los amigos, la patria, las rumbas, los paseos, la playita, el béisbol, el trabajo, en fin, afectará a cada quien dependiendo sus costumbres. Migrar a otro país puede afectarnos emocionalmente. Es convivir con personas diferentes, formas de pensar distintas, es romper con los vínculos más profundos, de ahí lo difícil que es tomar esa decisión, es acostumbrarnos a otra geografía y enfrentar, en algunos casos, hasta la discriminación.

La fórmula que pudiera recomendar para superarlo y tener éxito es crearnos un ambiente de pleno convencimiento, la apuesta positiva a que esa vida es la que queremos para nosotros y lo lograremos, con fe con auto confianza, conociendo y haciendo uso de los valores que más nos identifican, sobreponiéndonos cuando la debilidad se haga presente, dándole corto espacio a los momentos de añoranzas y tristezas, pensando mejor que quienes se quedan estarán contentos con nuestras buenas noticias, que pronto, gracias a nuestro esfuerzo, siempre nos volveremos a reunir; así es que convertiremos esa energía a nuestro favor haciéndonos dueños de nuestras emociones.

Creo que la posibilidad de hacer vida en donde aseguramos existen las condiciones que nos merecemos es un sueño que puede hacerse realidad, una oportunidad más para trascender en nosotros primordialmente, porque sólo de nosotros depende el éxito.

sábado, 18 de agosto de 2007

Carora, la capital de mi cariño, ah mundo quién te viera…!!!

Tienen que ir a Carora, la tierra donde nació mi mamá, de allá son los mejores guitarristas que ha parido el mundo: Alirio Díaz y el chueco Rodrigo Riera, nuestros próceres Juan Jacinto Lara y Pedro León Torres, el historiador Guillermo Morón, el poeta Luís Alberto Crespo, el director de orquesta Felipe Izcaray, el famoso Fiscal de la Nación Ramón Escobar Salom, Ramón Guillermo Aveledo presidente de la Asociación de Béisbol Profesional Venezolano y el fallecido actor Mariano Álvarez, entre otras ilustres personalidades de Carora. Neruda reflexionó y dijo “…y si el sol escogiese de nuevo, nacería con el nombre de Carora”, y es que hay calor en ese pueblo, no sólo el agobiante e inclemente, propio de una depresión geográfica que una vez fue un gran lago, y es que apenitas bate el viento por la tarde con cierto ruido de borrasca, también se hace sentir un gran calor: el de gente, ese que se trasmite de generación en generación.

No soy caroreño, pero llevo a Carora debajo de mis pies y más adentro, no me basta con nombrarla, hay que tenerla, respirar su nostalgia, Carora es mía, es la capital de los más gratos recuerdos de mi infancia, es la capital de mi cariño, hasta tres días estuvo nuestro Libertador por esa tierra en su “Campaña Admirable”, es su zona colonial una de las más importantes del país detrás de la de Coro y Ciudad Bolívar. La iglesia San Juan Bautista y la capilla San Dionisio es parte del Patrimonio Histórico de Venezuela.

Carora no sólo trasciende por su historia. es considerada la segunda ciudad del más hermoso estado de Venezuela: LARA, ir a Carora y no comerse una tostada caroreña o una arepa rellena con pata e’ grillo (carne de chivo desmenuzada y cocinada al sartén) y un suerito de los “güenos” sería no ir a Carora, en el Club Torres o en Doña Celina pueden degustarlo, inclusive el conocido Lomo Prensao’. De allá el ganado lechero que reúne los genes de rusticidad, mansedumbre, fortaleza, vigor y buena reproducción bautizada como “Raza Carora”, es el orgullo de “nuestra” tierra, cada Junio, cuando se celebra San Juan, se instala la Feria Ganadera. Carora fue el nido de los Cardenales de Lara, fue la cuna del Impulso y lindera geográficamente con el Río Morere, el que desemboca en el Tocuyo y que una vez intentó arrasar con Carora, hoy, es un delgado hilo de miel de perezoso curso.

Tierra de apellidos: los Álvarez, los Herrera, los Oropeza, los Riera, los Meléndez, los Zubillaga, los Carrasco y sus carrasqueras y los Montes de Oca, que conformaban buena parte de los “godos de Carora” esos que viven en casas coloniales de portón y anteportón, el que le antecede al zaguán. Nosotros los Serrano, por el contrario, venimos de aquellas casas de barro o adobe o bahareque, como quieran que se llame se cocina a fogón, se duerme en chinchorro, se come el pollo que recién se “espelucó” y la ñema que calientita se le robó a la gallina, a decir verdad las casas son más frescas, ahí se viste como nos vestimos hace tiempo desgastado, ahí lo niños juegan con los que otro jugó, no somos los típicos cabezones (como mi tío Chus), y tampoco llevamos sombrero aludo, preferimos sudar la imagen, eso sí, sin dejar la huella.

Cuéntese como se cuente, entiéndase como se entienda, nárrese como se narre, desde lejanos, confusos y aciagos días en un convento caroreño, el de Santa Lucía, ningún visitante pregunta por el Dios del pueblo, sino por el distinguido, célebre, famoso y suelto, Diablo de Carora.

Es en Carora, donde hay que quedarse para visitar los viñedos de Altagracia, eso es después de la tercera batea, muy cerca de donde parieron a mi madre, y es que se sorprenderán con el viñedo, con la cata a tan selecto producto y con un inolvidable paseo en globo aerostático. No sólo hay buen vino en Carora para acompañar la suculenta comida, también la música y su tamunangue, por cierto, nada más y nada menos que ahí reside el más reconocido luthier de cuatros: Antonio Navarro, y les cuento que no cualquier músico tiene un Navarro, que lo diga Hernán Gamboa y Cheo Hurtado.

Carora es mi querencia tal como la compone el Tío Simón, es “una” de las que hace que brote lo mejor de mi palabra en poesía y roba mis suspiros, fue Anastasia (mi abuela) su princesa escondida, es mi madre la flor emblema, es su calor el mío, mis vacaciones de bachillerato que siempre recordaré, cuántas travesuras, fue ahí donde conocí a mi otra familia, ah mundo Carora…!!! dice un “caroreñito”, que vive en mí, muy de vez en cuando…!!!

Que Dios bendiga a Carora y a todos sus caroreños porque el sol… ya los ilumina desde el Cerro La Cruz, ahí cerquita…!!!

lunes, 6 de agosto de 2007

El divorcio después del divorcio (2da parte)

En la primera parte de este título reseñé de manera general cómo nos valemos de sentimientos negativos para alejarnos de nuestros valores y caer en el descuido con nuestra pareja para llegar a una separación, a un divorcio. Lo paradójico de esta segunda parte es que la escribo luego haber recibido la noticia del matrimonio de mi sobrina y su novio a quienes desde ya comienzo a dedicarle todas mis energías positivas para que tengan el éxito que, por ahora y en cuanto a matrimonio se refiere, su tío no tuvo en una oportunidad.

Y siguiendo con el tema que nos ocupa, hay que decir que el divorcio en feliz término es algo casi imposible y ésto me lo asegura un gran amigo de un amigo que conozco bien. Pese a que en el matrimonio como en el divorcio se persigue “la felicidad” (con la otra persona y luego sin ella respectivamente) es común que en algunas de las partes quede un resentimiento, el sinsabor de lo que no pudo llegar hasta que la muerte separara, la frustración del proyecto de vida, el cambio no planificado, la soledad, la tristeza, la amargura y en otros tantos casos, el odio. Esto tiene su tilde cuando de la unión quedan hijos.

El efecto puede durar tanto más nos avoquemos al recuerdo, nos pasa la película y la repetimos en nuestra mente a cada rato, la conversamos con una y otra y otra amistad buscando descargarnos, es como manejar un carro mirando por siempre al retrovisor, dejando de ver inclusive el paisaje que tenemos por delante. No hay un plazo estimado para el desamor y el final de ese proceso sólo se consigue con una de las acciones más nobles que muy poca gente enseña o que casi nadie practica, el más ejemplar de ellos se llamó Jesús de Nazareth, un hombre que no le bastó con perdonar sino que pidió el perdón de Dios a quienes le adversaron pues no sabían lo que hacían.

Pero si por el contrario recordamos los tormentos que nos llevaron a la separación y si percibimos que la otra parte hoy hace un nuevo camino en donde nos parece que alcanzó primero que nosotros “la felicidad”, el resultado de la mezcla será explosiva porque la competencia y la pugna tomarán letra mayúscula y se retomará el ataque para quien hoy se transforma en la única persona culpable de nuestro triste destino. Cuando aún no se perdona al otro, cuando nos hacemos presos de un recuerdo que alimenta la ira y cuando se piensa en una manera de “ajusticiar” porque hoy no conseguimos lo que el otro sí, la conclusión es una sola: hacerle la vida cuadritos y no ponérsela fácil a quien adolece de la patria potestad de los niños, no importando los sentimientos de ellos.

Al mismísimo rincón del mundo se mandan las conversaciones de altura, el entendimiento, la comunicación sobre el bienestar de los niños y el respeto y consideración que como ex pareja retomamos. Y es que así como se nota cuando la otra persona es feliz, también se nota cuando no lo es. ¿Qué queda entonces por hacer? sería la pregunta.

A saber veo tres vías: el camino de la destrucción total o seguirle el juego a los desvalores, donde con coraje respondemos en un tono más elevado y caemos en su terreno porque “ahora sí va a saber quién soy”, aquí no importa el stress de los niños hasta que se llega, por la vía del cansancio y cuando ya se ha perdido el juicio o no nos asiste la razón, a la segunda salida: los tribunales, y es que se hace necesaria la presencia de “alguien” que sea legítima y verdaderamente capaz y con juicio para que imponga lo que judicialmente tenemos que obedecer dejando en su sitio al que anda fuera de él. Y la tercera salida, que es la de seguir apostando a la comunicación, a la presencia de Dios, a la salud mental de los niños y al desarrollo de la verdadera felicidad, a nuestra inteligencia emocional y nuestra capacidad de entendimiento y comprensión, a la paz interior, a la tranquilidad, a la conversación de altura y respeto para con quien una vez escogimos hacer una unión y tener hijos.

Prefiero apostar por la tercera vía, rara vez a una amistad le aconsejaría un divorcio (de hecho sólo a una), como dice la canción: “de pareja venimos y en pareja hay que terminar”. Hay que hacer uso del amor propio y del amor a nuestros hijos. El amor es una fuerza interna que hace pongamos de nuestra parte el empeño en darnos cuenta qué estamos haciendo mal, el amor genera esa voluntad necesaria para hacer los cambios de actitud y seguir con ese proyecto de vida en pareja, para continuar con el compromiso propio y mutuo; por eso el amor es una decisión, es una convicción interna, es parte de nuestra madurez de pensamiento, amor y madurez que espero siempre le asista a mi sobrina y a su futuro esposo para que por el resto de sus vidas se acompañen en un proyecto común.

jueves, 2 de agosto de 2007

Para qué molestarse si es más fácil ser feliz...!!!

Imagínense estar pasando por un proceso alérgico intenso, de esos donde uno estornuda no menos de 35 veces en la mañana, donde con ojos vidriosos nos sacudimos las secreciones intentando sacudir el fastidio que eso trae y como para terminar el cuadro: tener que salir bien temprano al trabajo porque a nuestro vehículo le toca pico y placa (sistema de restricción de tránsito). Así pues, como todos los días, nos encontramos con el típico conductor que con afán y agresividad pretende cruzarse intempestivamente en nuestra línea, pero como vamos con la pasividad que promocionan los antihistamínicos o antialérgicos y pasamos de primero pese a sus intermitentes acechos para llegarnos bien cerca teniendo que soportar el infortunio de quedarse atrás tocando corneta y una vez que ve frustradas sus aspiraciones de adelantar paso y tiempo, pueden tener casi por seguro que no dejará de quedarse quieto hasta tanto no logre, una vez que baje la ventana y pase a nuestro lado, descargar con fuerte grito su ira mandándonos con un mensaje a donde nuestra mamá.

Bueno, sé de dos vías para darle una respuesta: la peor de ellas sería molestarnos y devolverle con otros gritos una serie de adjetivos y sustantivos descalificativos de su humanidad y reputación o, la que casi nunca se utiliza: responderle con una expresión de asombro reflexivo e interrogante: ¿...y tú sales tan temprano a pelear?

Molestarnos es una decisión personal, amar también lo es y ser feliz también es una decisión que sólo depende de nosotros; en éstos días así como le comentaba a mi madre que tal vez tarde aprendí ser feliz, también se lo conté a una amiga y ésta a diferencia de mi madre no le agradó porque pensó que se lo estaba echando en cara, en vez de sentirse feliz tal como reaccionó mi madre. Y es que para ser feliz sólo basta con querer profundamente lo que se tiene, empezando por la vida, siguiendo por los padres, por los hijos, por la experiencia, por la sabiduría, por los amigos, por el trabajo y por todo aquello que Dios nos pone en el camino teniendo el cuidado de no caer en el apego y en el afán de poseerlo todo. Ser feliz, es una manera de ser agradecido en la vida.

Es con nuestra actitud positiva o con nuestra decisión de apreciar el lado bueno y responder en ese mismo sentido a todos los estímulos que recibimos lo que nos hará sentir cada vez mejor y en consecuencia felices. La felicidad nos la proporcionamos nosotros mismos, más nadie es responsable de eso. Puede resultar satisfactorio y pensar con orgullo que con devolverle tres groserías al conductor, que no le bastó con lanzarnos el carro encima e insultarnos, nos desquitamos de lo que nos hizo y lo pusimos en su sitio... pues nada más lejos de la realidad porque quienes nos pusimos en su sitio fuimos nosotros ya que acto primero nos molestamos y nos indignamos y acto segundo nos vengamos de la injusticia que fuimos víctimas respondiéndole igual o peor. Al analizarlo en frío nos damos cuenta que nos dejamos atrapar fácilmente por lo negativo: molestia, ofensa, resentimiento, revancha y baja autoestima.

Hagan el siguiente ejercicio (por favor, sin tintes políticos okey!!) identifiquen a alguien que se la pasa molesto, ofendiendo, que es un resentido y que busca revanchas y de paso con baja autoestima, es válido preguntarse ¿Eso va con nosotros? ¿Eso me identifica? ¿Estoy copiando de alguna manera ese modelo? si realmente queremos ser diametralmente distintos, felices y mejores cada día entonces debemos empezar con humildad por dibujarnos en la cara una sonrisa, por ser educados, por ser respetuosos y amables, por hacer bien y por querernos.

Pensar bien es el antialérgico más efectivo contra aquello que puede hacernos sentir mal.

martes, 31 de julio de 2007

Un verdadero súper héroe

Tengo que hacer mención a un maravilloso recuerdo, mi mente se traslada a una tarde de agosto de 1984, mágica tarde, yo sintonizaba “deportivas venevisión” (hoy día prefiero meridano) para ver, como otros tantos millones de venezolanos, la programación especial en virtud de la celebración de los juegos olímpicos en Los Ángeles. Ahí estaba nuestro súper héroe de carne y hueso, vestido con traje de baño y gorro de natación con una banderita de Venezuela batallando entre los grandes del mundo. Apuntando a la pileta, ahí estaba Rafael Vidal, esperando el disparo que lo lanzaría a la inmortalidad, un recorrido de 200 metros estilo mariposa, tal vez la prueba de natación más difícil por lo exigente, la narración de la competencia le correspondió a Gonzalo López Silvero quien gritó “Vidal tercero…!!!!”. El tritón de Venezuela con coraje llegó detrás del alemán Michael Gross y Jonathan Sieben. Cinco décimas lo separaron del ganador, fue de bronce su medalla aunque muchos la vimos de oro.

Ahí estaba consagrado el sueño de todo atleta de competencia: subir el podio olímpico. Desde aquella tarde todos los niños querían nadar como nadaba Vidal. Luego de la natación, estudió Administración de empresas como primera carrera y una maestría en Ingeniería Informática en la Universidad de Florida en Gainesville, uno de los mejores centros de enseñanza de USA. Se dedicó al asesoramiento de deportistas de alta potencia y de directivos de empresas de gran importancia. Su carisma y buen vivir lo llevaron a desarrollar habilidades sobre cómo superar conflictos de autoestima y gerencia en general.

Dentro del campo televisivo se desarrolló como uno de los locutores deportivo de más prestigio por sus conocimientos y vivencias dentro del campo de la natación. Rafael escribió un libro de autoayuda y antes de su trágica muerte se estaba dictando un grupo de conferencias en donde su participación se titulaba “Cómo vivir más y mejor”, ironías de la vida.

Pero esa medalla significa mucho, es un legado trascendental, con disciplina, con dedicación, con coraje, con empeño, con trabajo, con corazón… lo imposible es posible…!!!


jueves, 19 de julio de 2007

El divorcio después del divorcio (1ra parte)

Disculpen, pero si alguien quiere utilizar este título para una edición literaria, llegaron tarde, ya lo registré. Y es que desde hace poco me pasea por la mente escribir sobre las consecuencias del divorcio, de cómo se sigue la carrera de la destrucción, o lo que es lo mismo cómo le apagamos la luz a nuestro Dios interno para dejar de construir. Podrá tildarse que lo que escriba sea una autocrítica y parte de una autobiografía por tener casi 7 años de esa experiencia y créanme que mientras lo hago, más me convenzo de que la posibilidad de ser mejor cada día depende de mí y de más nadie. Paradójicamente escribo éstas líneas justo en el año que mis padres cumplen la bicoca de 50 años de casados, como dice mi padre: "hay que echarle".

Recientemente conversaba con una gran amiga que decía que no celebraba un aniversario de bodas hasta tanto su matrimonio no volviera a caminar en el carril de lo mutuo, no quise polemizar con ella, soy respetuoso de las decisiones de los demás y prefiero ver en privado cómo se ajusta en mi realidad una posición de tamaña envergadura, y a mi juicio, el camino no me parece el correcto porque percibo que la decisión es unilateral, no es consensuada con su esposo y así como puede afectarlo tal vez no lo haga, en fin, esta pareja aún sigue en su lucha, quiero decir, no se han divorciado pero el camino que llevan puede ser precisamente el de la separación. Es el propedéutico de la competencia, del descuido, de la pugna: "si él no lo hace yo tampoco" y viceversa. Cada día el orgullo, el egoísmo, la envidia y la ambición se van apoderando de cada cónyuge; ya el efecto post reclamo cada vez es menor, ya el discurso reflexivo no surte el mismo efecto.

Desde el matrimonio de mis padres hasta nuestros días evidenciamos cómo la sociedad ha cambiado, evolución o involución, pues cada quien que desarrolle su mejor juicio. El consumismo ha tomado mayor protagonismo, gastamos nuestro dinero comprando de todo, lo usamos y luego que no nos sirve o pasa de moda lo botamos; hasta nuestros legisladores inventan nuevas alternativas para hacernos las cosas más rápidas y fáciles, pero eso sí, con la asistencia del abogado y sus correspondientes honorarios, así pues existen divorcios express de apenas mes y medio o convencionales de un año y pico. Poco a poco nos transformamos en una suerte de "control de calidad de productos de producción masiva", cambiando a cada rato de pareja, ejercitando la intolerancia y repitiendo esquemas, acumulando matrimonios y divorcios mientras otros podemos ser una "edición especial" y como tal, hay que pelearlos hasta conseguirlos, cómo cuesta encontrar un ejemplar, aseguramos que son muy pocos en su género y en consecuencia se puede escuchar frases como: "es que no hay hombres, los que hay son casados y cuando encuentras a uno pues tampoco quiere compromiso"; e igual sucede entre los panas: "las mujeres están desatadas, ya no se puede confiar en ellas y lo que quieren es divertirse y que le paguen su diversión, hoy con uno y mañana ya buscan el reemplazo porque billete mata galán".

Como si se tratase de comprar un par de zapatos, siempre los más atractivos son los del vecino o los de quien camina muy lucido en el centro comercial, andamos de vitrina en vitrina buscando lo que en nuestro closet se encuentra, seguramente no en las mismas condiciones físicas, y aún teniéndolas, se deja escuchar: "que hace tremendo caramelito cenando con ese gordo y feo", "mira a ese bombón con semejante pata en el suelo", "¿qué le vio?", "cómo se le ocurre al adonis de la urbanización casarse con esa que no sabe hacer nada", “¿pero si es una niña?”., “la chequera hermano, la chequera”. Criticamos al vecino, lo desprestigiamos internamente, hasta lo ofendemos para así exaltar y sobreponer nuestros naturales “valores” que representan el traje a la medida de la pareja del vecino, somos el anillo al dedo de lo que "desafortunadamente" hoy lo acompaña él y no a nosotros.

Muy lejos, a millas de distancia estamos de ser capaces de ver hacia nuestro interior para no caer en cuenta que hay un gran vacío, que nos hemos descuidado, que no somos capaces de resolver nuestro propio conflicto, que hemos faltado en buscar la leña para mantener vivo el calor del hogar, que hemos abandonado nuestro primordial compromiso del matrimonio, que hemos cambiado nuestra forma de pensar dejando de conjugar verbos en plural por singular.

Y como tanto cuesta "ser feliz", como tanto cuesta "ceder y pensar en pareja", como es tan difícil disfrutar de esas pequeñas cosas como es la familia y el hogar, como es tan aburrida y "cuaima" la mujer que me espera en casa, como es tan fácil la voluptuosa asistente administrativa que me sonríe todos los días y no me pelea el paño húmedo sobre la cama, como es tan fácil divorciarse y pagarle a un abogado que anda "pelando" pues en ese tobogán nos lanzamos cuando vemos que todo ya está perdido y que no vale la pena luchar porque "nadie, a estas alturas del partido, va a cambiar".

Pero, en unos casos, eso es sólo el principio y lo peor puede venir después...

domingo, 15 de julio de 2007

La Niña del Arco Iris

Si revisan el Blog de mi amigo Jesús Leandro (blog homónimo) encontrarán en sus últimas entregas los videos de Paul Poots, un vendedor de celulares que se hizo con el premio de 200 mil liras esterlinas en el reciente reality show “Britain’s Got Talent” (el american idol de la Gran Bretaña). Debo indicar que no me siento atraído por este tipo de programas porque un jurado que dice ser calificado hace, en repetidas oportunidades, comentarios y críticas que caen en el terreno de lo humillante por su tono agresivo, exponiendo al participante a un “escarnio” que paradójicamente él mismo parece buscarse. Guillermo “fantástico” González precursor de este movimiento con su famoso “cuánto vale el show” ha demandado judicialmente por considerar propio y con derechos registrados alegando “plagio” el concepto que sirve de base al American Idol, donde desarrolló tres papeles bien diferenciados que conforman el jurado que sigue prácticamente, programa tras programa, un mismo guión: una malandra que descalifica y ofende, un reconocido maestro de la voz y una comediante que como variante eran acompañados por un invitado especial.

Éstos programas atrapan fácilmente porque buscan identificar al televidente haciendo una magistral manipulación de sus sentimientos provocando en unos casos compasión, ternura, bondad, admiración y en otros casos el odio, desprecio, descalificación y burla; tal como si se tratase de una teleculebra pero de competencias. El éxito y rentabilidad de estos programas es de importante escala, en consecuencia son colocados en horarios “prime time” o de alta sintonía donde los costos de los espacios publicitarios son mucho más elevados que los corrientes.

Pero, como fiel ser humano que soy no dejo de caer en la “trampa tentadora” de esos programas, y es que soy un fiel admirador de la inocencia y ternura que inspiran los niños, quien me conoce sabe que de espíritu y tal vez de hecho sigo siendo un niño y me encanta jugar con ellos: tengo un amiguito con quien juego el wii, otra se me guinda del cuello para saltar a la cama y reir, me enamoran los cuentos, los cantos, la voz y la risa de mi bella hija, pego gritos en un juego de béisbol de mi sobrino y en general me encanta divertirme y hacer divertir a cualquier niño así sea ayudándolos en la tarea de la escuela.


Es mi justificación para engancharme en el video que consagra a Poots, con la sonrisa de una niña de 6 añitos: Connie Talbot es su nombre y estuvo muy cerca de hacerse con el premio, tal como lo dice ella sólo quiere cantar y cantar, aprendió a hacerlo con un juguete de kareoke que le costó a su madre 39 liras esterlinas, no recibió clases de canto pues sus padres aún conscientes del talento de su pequeña hija no podían cubrirlas. Connie, con la inocente intención de aliviar el dolor que produce el cáncer le cantaba a su convaleciente abuelita al pié de la cama su canción favorita: “somewhere over the raimbow” (algún lugar sobre el arco iris) que es la canción estrella del film “El Mago de Oz”; el DVD era repasado una y otra vez por Connie quien a sus 4 años adornó con su dulce voz el último adiós de su abuelita.
De seguida su primera interpretación, sé que la van a disfrutar tanto como más de 5 millones de visitantes lo han hecho en youtube.


Para su segunda participación escogió una tierna canción "Ben" muy conocida en la joven voz de Michael Jackson quien por cierto personificó al espantapájaro en el film "El Mago de Oz", hay en el video un resumen muy emotivo que no pueden dejar de verlo.



Y sin más palabras para dedicarle a esta linda niña, su presentación final. Por cierto a todos los niños del mundo "FELIZ DÍA"...!!! son ustedes, el motivo perfecto para sonreir por siempre...!!! Dios los bendiga a todos...!!!


sábado, 7 de julio de 2007

Ya llegó la Hora de la Vinotinto…

Dando las gracias a mi gran amigo Juan Carlos, por darme nuevamente la oportunidad de escribir en su Blog, sobre lo que más me gusta que es el Fútbol, y retomando el espacio que creamos “De Media Bolea”, hoy nos centramos necesariamente en el encuentro que enfrentará a nuestra Vinotinto Nacional y la Oncena Uruguaya en el templo del Fútbol Nacional, el remozado estadio de Pueblo Nuevo en la Ciudad de San Cristóbal, Estado Táchira, por un cupo a la semifinal de esta brillante Copa América. Dimos nombre a este artículo bajo una gran interrogante, Llegó la Hora de la Vinotinto!, y la respuesta es simple, Sí, muy a pesar de que nuestra oncena nacional no ha demostrado su gran fútbol, a logrado el objetivo central que era clasificar a cuartos de finales en una Copa América, ahora se presenta la gran oportunidad de acceder a semifinales, no será fácil, ya que choca contra la oncena más ganadora de este certamen junto a la albiceleste Argentina ambas con catorce copas en sus vitrinas.

Leyendo notas de prensa, vemos que la probable alineación de Venezuela incluirá a César González, mejor conocido como el “Maestrico”, y retornan a la alineación titular Ricardo David Páez y Jorge Rojas “El Zurdo Rojas”, son tres jugadores interesantes que recupera el profesor Richard Páez, ya que la principal deficiencia de nuestra Vinotinto, ha estado en el sector medular, creemos que con Ricardo David y el Maestrico, la Vinotinto ganará mucho manejo de pelota, y con un Juan Arango un tanto perdido en los tres Match anteriores, vuelve a su labor de media punta, acompañando a Giancarlos Maldonado. Interesante se vislumbra el encuentro de esta tarde, necesitamos que nuestra defensa central encabezada por el “Tetero” Rey y Alejandro Ciccero estén en su mejor día, ya que por Uruguay estarán dos grandes artilleros que son Diego Forlán, actualmente traspasado al Atlético de Madrid en el Fútbol Español, y como media punta de enganche un no menos espectacular “Chino” Recoba.

Arriba Vinotinto, Arriba San Cristóbal, sabemos que esa fanaticada se hará sentir dentro del terreno de juego y motivará a nuestros jugadores a que logremos un pase histórico, y por qué no soñar con una final, que cambiaría el titulo de este artículo a Ya llegó la Hora de la Vinotinto…


Álvaro Concha