jueves, 16 de julio de 2009

Una mirada que trasciende...!!!

De pequeñito me llegué a preguntar por qué a algunos niños con ciertas características muy particulares les llamaban niños especiales, esto hacía que buscara alguna de esas características en mí cuando me ubicaba frente al espejo pues eventualmente escuchaba a mi mamá refiriéndose a mí como un niño especial, vaya inocencia…, años más tarde aprendí a diferenciar entre la semántica que planteaba mi mamá como buena madre al fin que ama a sus hijos y aquella que va referida a niños con síndrome down, siendo éstos los que definitivamente son especiales de verdad verdad.

De éste tema me llama la atención el proceso de toma de decisión que se genera del examen conocido como amniocentésis, que es la prueba de cuyo análisis se obtiene si el feto trae consigo o no defectos genéticos; cuando el mismo arroja un resultado “positivo”: hasta donde creo seguir conociendo, los hombres de ciencia, lo único que alertan es al tiempo o límite “legal” para inducir un aborto, …perdón, para “interrumpir el embarazo”; ésta “advertencia” evidentemente está inspirada en el enfoque negativo del síndrome down, es decir, lo tratan como un problema a futuro por aquello de la dependencia de atención de ese ser, la “anormalidad” que permanece en el tiempo y quien sabe cuántas razones más, pudiendo “fácilmente” resolverse el “problema” con una breve intervención quirúrgica. Ahora, a lo que quiero ir es al por qué ningún médico ofrece información sobre los avances alcanzados con el síndrome down a través de la inclusión en la sociedad, estudios y tratamientos de las patologías propias de los niños, así como datos de contacto de fundaciones o entidades dedicadas a colaborar con familias que tienen a un niño especial, o información de contactos o padres con vivencias similares para que, aquella decisión que se piense tomar, al menos verifique todos los puntos de vista posibles.

Muchos se preguntan qué sucede dentro de sus mentes, en qué piensan, qué se imaginan, qué ocurre, qué realidad manejan, resultando difícil medir la gran cantidad de inocencia que vive en ellos; aunque para muchos muy seguramente éstas preguntas sólo reflejan el desconocimiento que se tiene de ellos.

Por excelencia hay familias que por sobreprotección, por miedo a la crítica de una sociedad y por otros tantos motivos, no permiten que los niños especiales se integren a la sociedad. Por suerte de todos, a través de los años se ha superado el pensamiento de que un niño especial es un estigma o un castigo, pero también a través de los años se ha ido tomando conciencia de lo necesario de su integración social y en varios países se han implementado desarrollos a docentes e instituciones para concretar la posibilidad de incorporarlos en algunas escuelas ordinarias. Claro está, hay países que en esta materia van mucho más avanzados que otros, tema tal vez tácitamente comentado en el post de Calidad de Vida.

Comunicarnos con personas de síndrome down puede ser difícil por el temor a no saber cómo tratarlo, pero aseguro que una vez superado ese temor no existe arrepentimiento alguno por haberlo hecho. Los niños especiales tienen, tan igual como nosotros, sus sentimientos: ríen, lloran, sufren de mal humor, se alegran cuando tienen amigos, en fin…, el niño especial es un niño eterno, y como todo niño, precisa del juego, del cariño, de la ternura, de protección y carácter y eso nos envuelve en un ambiente especial, son personas cariñosas y también trabajadoras, ellos logran desarrollar impresionantes destrezas, algunas físicas y otras mayormente mentales pues el desarrollo interno en algunos casos es superior al de sus habilidades motoras.

Al ver a un niño con Síndrome de Down debemos darnos cuenta que cada uno de ellos transmite una enseñanza y un valor para hacer de ellos cada día mejores seres humanos y en consecuencia debemos permitirles que estas maravillosas personas formen parte de nuestra vida en la convivencia. Un inmejorable mensaje disparado en ese mismo sentido es la canción “Cree en mi” del grupo EntreNos, tema oficial del Campeonato Suramericano de Fútbol de Olimpiadas Especiales 2007 que dice: “Cada palabra me enseña a entender la realidad, si tu sonrisa me ilumina, mil sonrisas te daré”

Que llegue mi admiración, respeto y aliento a todas aquellas familias que llevan en su seno a un ser verdaderamente especial, así como a todo aquel que ejerza cualquier actividad que procure la noble labor de edificarlos. Comparto con ustedes, una frase que copio de un blog de un padre cuya hija tiene síndrome down y dos mensajes escritos a puño y letra por dos de ellos:

“Yo tengo un sueño, sueño que un día los niños y niñas con necesidades educativas especiales sean mirados o tratados no por sus condiciones físicas si no por las condiciones de sus almas, las cuales están llenas de inocencia y amor, porque simplemente son ángeles especiales que llenan este mundo de paz”.


viernes, 22 de mayo de 2009

Padres "postizos"

Ser un padre "postizo" o madre "postiza", significa grandes cosas: significa la identificación del amor hacia un niño que puede ser comparable con el amor que se le brinda a un hijo “biológico”, y eventualmente también puede significar un gran límite pues hay una figura que respetar: la figura del verdadero papá o mamá biológico(a), cuando éste existe y su presencia cubre en el niño espacios de importancia.

Puedo decir sin límites y con una inmensa satisfacción que he vivido y vivo en el corazón de niños que me aprecian como una figura parental referente (distinto a ser un ejemplo o un modelo) independientemente de si conocen o no, si comparten o no, con su papá biológico. Ser una figura parental referente (tío, papá, primo, abuelo) es algo que se gana, que da sentido de pertenencia y que hace sentir el orgullo de apreciar excelentes resultados justo cuando las cosas se hacen bien y provienen del corazón.

Realmente esa intención (la de ser padre o madre "postizos") debe generarse con el mayor desprendimiento y respeto. Parte de la claridad y la realidad que grita que no se pretende ocupar el espacio del papá o de la mamá sino más bien el noble intento de ser el o la amigo(a) que quiere ganarse la confianza, ganarse el respeto, y que adicionalmente sabe brindar orientación, protección, cariño, contacto físico y comprensión, acompañadas de un gran sentido común; lo cual, para los casos de segundas relaciones también debe propiciar posibilidades de acuerdo, de colaboración y de ayuda mutua, es decir, ser un soporte adicional para quien ejerce la responsabilidad de lo que en términos legales se denomina “patria potestad”; responsabilidad que basada en diversas razones y motivos naturales le es otorgada por Ley a la madre.

Pero también debe existir una gran amplitud de pensamiento, para niños de padres divorciados no habrá una mejor situación que aquella que sugiere ver a sus padres compartiendo en espacios comunes y cuando evidencian que no existen límites para compartir en espacios distintos con la nueva pareja; esto minimiza las apariciones del miedo, incrementa la auto confianza, la confianza con los padres y con terceros, fluyendo con efectividad cualquier intención que propenda aplicar un correctivo. Generalmente, por inseguridades y falsos temores no siempre la ex pareja logra el necesario, indispensable y sano entendimiento; según la pedagoga argentina Nora Rodríguez muchos núcleos familiares se niegan a reconocer que el “desmembramiento familiar” (en cualquiera de sus figuras) provoca problemas en los niños pues hay un cambio de su realidad y la nueva realidad se inicia a partir del duelo por esa pérdida (trastornos producidos por la padrectomía); “el niño es el elemento más débil en todo el proceso de desmembramiento” asegura la pedagoga, y es insospechablemente peligroso cuando se le utiliza para el beneficio de uno y no de todos.

Pero esta tarea puede resultar mucho más sencilla cuando el niño desconoce a sus padres. Para sorpresa de muchos, inclusive para quien les escribe, esta pedagoga asegura, en su libro “Hermanos cada 15 días”, que en los novedosos esquemas familiares, los formados por parejas homosexuales, existen menos dificultades para crear un entorno favorable para el niño, han evolucionado, más que cambiado los esquemas de vinculación, comprenden mucho más rápidamente la necesidad de que el niño identifique su lugar en cada familia, lugar que seguramente no llegaron a tener o por haber sufrido experiencias de vínculos afectivos débiles. Obviamente, el sentido de familia es distinto al esquema de valores clásicos pero apunta asertivamente a la preparación de los menores para la sociedad y la vida.

Ser padres, en su definición moderna, implica una condición de intercambio constante en tiempo y espacio, esto puede reconocer la existencia de padres temporales, pero implica también el construir junto con el hijo o hija, lazos afectivos duraderos en ambas direcciones, y lo mejor de todo es que también implica una escogencia y reconocimiento del menor como la figura parental significativa basada en un apego emocional en constante desarrollo y no necesariamente por ser los progenitores.

Al verificar el anterior concepto, necesariamente debo hacer una referencia para expresar mi palabra más sentida por el deseo de éxito a todas aquellas parejas que escogen ser padres en adopción, evento sublime donde la voluntad trasciende lo biológico, en donde “el deseo de hijo” rompe cadenas consanguíneas y se convierte en el acto de elección más grande en relación al bebé que ninguna otra pareja haya podido hacer por él.

"Alguien una vez me invitó a soñar mis mejores deseos para mi hija y los hijos e hijas de mis amigos. Luego me dijo que invitara a todos esos amigos a soñar lo mismo, porque lo que sueñan muchos, inspirados por un amor puro.., pronto se hace realidad" (anónimo).


A Aitor y Aurea con toda mi admiración
desde este rincón del planeta...

lunes, 16 de marzo de 2009

Reflexiones de ayer...

Aunque muchas mujeres así no lo crean, muchos hombres reflexionamos, unos más que otros y algunos parecieran no hacerlo nunca. Yo confieso estar en un profundo momento de reflexión luego de un “error conductual”, ante todo la responsabilidad y ésta me dice que no debo justificarme, no soy de los que acumulan agendas de motivos y no quiero echarles mano a ellos, es preferible revisar lo sucedido, entender la torpeza y sobre todo reparar el daño que generé, todo el firme ánimo de seguir adelante con la conducta adecuada, a donde siempre debemos apuntar como objetivo de vida.

De nuestros errores, lo más importante es aprender de ellos, esto es un proceso de “autodeconstrucción”, que es un proceso contrario al construir pero con análisis, allí llegamos a quitar poco a poco nuestras “capas”, nuestra propia estructura y lograr encontrarnos para ver desnudos nuestros valores y nuestros miedos y confrontarlos; es así como podemos dejar en el pasado lo que sólo al pasado pertenece y fijarnos, sí, una nueva meta, esto es lo que algunos llaman, “reinventarse” o también “renovarse”.

Lo anterior es un proceso que no es tan fácil como desarmar y armar nuevamente un lego, es romper con el falso ídolo que estamos creyendo ser y proyectando muy independientemente de nuestra condición humana por el simple hecho de habernos propuesto “no errar”. En ese proceso nos damos cuenta que pudimos promover un sufrimiento, una tristeza, pudimos causar daño, pero cuando llegamos al origen, a la esencia, podemos comprendernos; una vez leí al final de una película que quien más sufre es quien no sabe a dónde va.

Concentrando nuestra energía en la autoreconstrucción, seguramente buscaremos establecer un mecanismo que propenda a resarcir aquel daño, pero la única y mejor forma siempre será con la edificación de nuestra conducta, de nuestro pensamiento; así reafirmaremos nuestro propósito, ese que una vez escribimos y nos atrevimos a compartir para establecer un compromiso.

En un proceso de reflexión, en un evidente proceso “deconstructivo” y reconstructivo, un hombre (desconocido) una vez escribió inmejorables líneas para una mujer como pieza fundamental de su estructura, gesto maravilloso e indudablemente válido porque no siempre nos la sabemos todas y en donde precisamente busca su inclusión, es un espacio donde se permite coexistir. Es un escrito de aquellos donde siempre suelo decir ¿por qué no lo escribí yo?... en fin, quiero así expresar que coincido con cada letra; lo leí en ocasión al Día Internacional de la Mujer, a ellas mi admiración y respeto pues provengo de una mujer excepcional.


Si aprendemos a dejar que la mujer
nos enseñe a entregarnos
sin perder, con ello,
la esencia del ser hombre

Si dejamos que ella sea, cuando lo quiera,
quien proponga
en forma abierta lo que quiere hacer con nuestro cuerpo
en tiempo de placer

Si permitimos que nos aconseje
sobre lo que nos conviene
permitiéndole que nos guíe
en terrenos que para nosotros
señalan confusión de emociones

Si le respetamos sus pensamientos
y sus aportes
porque parten de otra perspectiva
que siempre terminará por enriquecernos ...
y otras muchas, de salvarnos ...

no dejaremos de ser hombres sino, por el contrario,
dejaremos de intentar demostrarlo
para realmente llegar a serlo.


miércoles, 4 de febrero de 2009

Angel o demonio

Revisando mis pendientes me encontré con mi blog, y ya que estamos en el tiempo perfecto donde empezamos a tomar acciones para iniciar un nuevo y mejor año pues es preciso hacer una parada en nosotros, en nuestros valores, en nuestras actitudes, en nuestros pensamientos y en todo aquello que nosotros afectamos; porque de alguna manera siempre estamos trascendiendo, positiva o negativamente pero siempre estamos en esa constante actividad.

Para entendernos y darnos a conocer un poco sobre cómo estamos comunicando esa trascendencia tenemos que empezar por hacer una autoevaluación de la presencia en nuestro ser de tres aspectos elementales que los psicólogos han identificado y relacionado con nuestro sistema nervioso central:

La vida o La muerte:

El primer aspecto que debemos atender y analizar es nuestro mensaje o qué transmitimos cuando pensamos entre la vida y la muerte. Qué sentimos y qué importancia le damos a nuestra vida: si buscamos mejorar nuestra calidad de vida, si somos poseedores de actitudes optimistas, si nos cuidamos la salud alimentándonos mejor y haciendo alguna actividad física que nos haga mantenernos en forma; qué tanto nos importa eso y qué tan identificados y dispuestos estamos para hacer y apoyar todas aquellas actividades que redundan en beneficio de la vida, chequeos médicos, búsqueda de la maternidad o paternidad, desarrollo espiritual y todo aquello que guarda relación con la vida; así como todas aquellas acciones y pensamientos que por el contrario procuran la muerte, la entrega, el desistimiento y la renuncia ante la injusticia o ante una adversidad, como por ejemplo el ver a cada momento un problema y en donde ponemos en duda el propósito de nuestra vida y nos la cuestionamos, o nuestro énfasis en el fracaso, si nos acompaña un pesimista o por el contrario un optimista, de quién somos voceros primordialmente, de la vida? O de la muerte?...

Premio y Placer o Castigo y Dolor:

Escuché que cuando alcanzamos una meta, por pequeña que sea, había que celebrarlas, tal vez no con un gran festejo, tal vez con sólo dedicárselo a Dios o a alguien, tal como apunta al cielo en cada juego salvado el “Kid” Rodríguez; hay distintas expresiones para celebrar nuestra satisfacción y felicidad por haber cumplido un paso importante en nuestras vidas, es la recompensa, es concientizar sobre esa satisfacción interna que nos llena cuando vemos un objetivo felizmente concluido así nos haya costado poco conseguirlo, el la arepa que se comen las "misses" luego del certamen en las mercedes luego de tanta dieta y tanto régimen, es sentir la emoción y festejarla, es ver el logro y dar o recibir una compensación, es la alegría de la victoria y su satisfacción y orgullo, son todas esas acciones y emociones o, cuando por el contrario, esperamos el error, la pifia, el resbalón, la falla, no para prevenir sino para herirnos o para herir, para castigarnos o castigar, para mal pensar, para criticar de ruda manera, para causar dolor. Dónde nos identificamos y válido es preguntarnos dónde creen los demás que nos identificarían.

Verdad o Mentira:

En estos dos conceptos hay mucha más claridad, pero también puede haber mucha más oscuridad, aquí nos identificamos tal vez mucho más fácil por aquello que o se es transparente o tapamos una verdad o sencillamente decimos una mentira o inventamos una historia. En ese proceso de análisis, seamos jueces de nosotros mismos y verifiquemos el veredicto, en nosotros está la respuesta verdadera, donde podemos encontrar el auto engaño o la seguridad plena.

Este ejercicio puede costar un poco a aquellas personas que se alejan de las posiciones radicales, pero resulta interesante intentar el “auto examen” el no saber definir éstos elementos básicos en nosotros mismos reflejará la dificultar para expresar o comunicar nuestra personalidad; sin embargo en el juicio de nuestros más allegados podremos obtener un buen acercamiento pero en ésta fuente de información debemos actuar con respeto de la opinión pues probablemente alguno de ellos puede evaluarnos de manera contraria a lo que esperamos estar modelando. Así pues nuestra personalidad podrá variar en una escala donde podrán llamarnos “ángel” o “demonio”, al escribir esto, y valga la cuña, rememoro que hace años una buena amiga y ex compañera de labores (Thayde), cuando preguntaba por mí, se refería a “mi ángel” como producto de su lectura a mi comportamiento.

Pero sé que no es para tanto, en ese auto análisis reconozco la existencia de mis demonios y sé que éstos atienden a la orden del día, se activan en cualquier momento y bajo circunstancias específicas, son parte de mis reacciones que van con mi personalidad pero que firmemente en mi propósito del 2009 de ser mejor, porque cuando ser mejor viene desde adentro, con seguridad afuera estaremos evidenciándolo y muchos se darán cuenta de ello. Sé que puedo y debo hacer los ajustes necesarios para llevar mis debates entre “la vida y la muerte”, “el premio y el castigo” y “la verdad y la mentira” por el buen camino, espero poder empezar desde ya y no dejarlo en el olvido como había dejado este blog.

jueves, 30 de octubre de 2008

Dividendos de un "Te amo"

Por algún lado leí que las frases más difíciles de decirle a otra persona son: “ayúdame”, “lo siento” y “Te amo”. Por otro lado también encontramos a mucha gente que le resulta sencillo decirlas sin darse cuenta todo el poder y el significado de cada una de esas frases, particularmente creo que cada una de esas expresiones podrá alcanzar un valor inigualable cuando son acompañadas de una profunda honestidad… cuando son verdaderamente sentidas. Enfocándome en la última, para aquellos que somos padres y para aquellos que somos hijos, que sentimos amor por quien nos precede o nos sucede, nos puede resultar “fácil” decirles un “Te amo”, es natural, es lo más cercano a nuestros corazones, por no decir que son parte misma de ese músculo que nos da vida (por cierto, pueden ir preguntándose desde cuando no le dedican un "Te amo" a sus padres y/o a sus hijos).

Pero cuando se trata de la persona no consanguínea, o de quien pretende de manera especial conquistar y hacerse un lado en aquel vulnerable músculo poblado selectivamente por los más nuestros… la situación se vuelve bien delicada, por no decir complicada, para sentirla y expresarla.

En principio es bueno aclarar e ir construyendo una definición por exclusión, un “Te amo” es una expresión sentimental de mayor valor y profundidad que un “Te quiero mucho”, dicho esto, entonces tampoco debemos confundirlo con un “Te aprecio bastante” o un “Que especial eres”. Un “Te amo” jamás debe confundirse con un “quiero que estemos siempre juntos, que seamos inseparables” y su derivación “juntos somos perfectos y todo es maravilloso” y tampoco significa “entre tu y yo todo es alegría”.

Amar a alguien es una entrega de sentimientos, es poner a disposición nuestra gran capacidad de entendimiento, de comunicación, es dar energía, dar apoyo, es ser incondicional y también es no hacer daño; es aceptación, es ceder, es ajustar y es atreverse a hacer algo distinto a lo que hemos hecho, es mejorar y seguir apuntando ser mejores, por eso debemos empezar y siempre tener presente que debemos amarnos a nosotros mismos para luego amar a los demás.

Muchas personas temen reconocerse enamorados, pero hay que divulgar que es sólo el amor el que nos invita a hacer y llevar las tareas que nos pone la vida de una manera divertida, feliz, así aprendemos y anclamos el conocimiento con mucha más fuerza; sólo el amor vence al costumbrismo que nace de la cotidianidad. Amar también es comprender los defectos nuestros y los del otro, es dormir con los ronquidos propios del cigarro o del alcohol y a la vez preocuparnos por su salud e insistir a dejarlos a un lado, es pararse de una cama justo antes de la serie favorita para preparar algo de comer y sorprender a tu pareja con cualquier cosa, es ceder el control del tv en plena serie mundial para reclamarlo luego cuando se trate de los Cardenales (así pierdan), es luchar por lo hermoso que se tiene así eventualmente hayas sentido ganas de mandar de viaje a tu pareja al mismísimo congo belga sin boleto de regreso, amar es esperar en un aeropuerto, amar y sentir amor es decir “Te amo” y esto es un acto trascendental.

En una columna de La Opinión del año 2001 llamada “Aquí entre nos” la psicóloga y terapeuta argentina, Ana Nogales, relataba que en su práctica profesional se ha encontrado con múltiples razones que limitan o inhiben a las personas a decir “Te amo” e invita a todas esas personas a realizar cuatro ejercicios: uno es recordar los momentos de la infancia donde nos expresaron amor, otro es aprender a disfrutar la experiencia de ser amados inclusive por salud mental, luego una vez reconocida la emoción del amor y su importancia pues el otro paso es brindar amor, dar amor, y finalmente, sin llegar a la necesidad de empalagar, no reservarse las palabras porque se estará reservando el alimento de la relación pudiendo dejar a la pareja posiblemente hambrienta y no satisfecha.

Textualmente la cito refiriéndose a tales inhibiciones: “Al no hablarlos no sólo no los expresamos, sino que tampoco los consideramos en nuestra vida, haciéndolos a un lado, evitando su impacto. Así, muchas personas se sienten como dormidas en sus afectos, mientras que saben que existen. Mantener los sentimientos escondidos requiere mucho gasto de energía, a tal punto que la persona se siente desgastada por semejante esfuerzo diario, sin darse cuenta de ello”.

Hoy que de moda está el tema de los ahorros y su destino, pues resulta válido tomar el ejemplo y decir que debemos confiar y depositar en la cuenta de quien amamos esas palabras que tanto nos ahorramos; el dividendo y su rendimiento, aseguro serán los mejores del mercado… eso sí siempre y cuando ese depósito sea verdaderamente sentido...!!!

domingo, 19 de octubre de 2008

Calidad de Vida


De regreso de Maturín a Puerto La Cruz, en el taxi, disfruté de los cambios en el paisaje justo cuando finaliza la tarde, conversábamos el taxista y yo del Gran Pintor, ese que dibuja cada tarde y lo transforma a cada momento, me recordé que tenía una deuda pendiente y es que quería mencionarles de mi reciente viaje al país vasco. Creo que es allí uno de los lugares preferidos por Dios para hacer sus pinturas más impresionantes, un lugar como para quedarse sentado todo un día a ver y disfrutar la montaña con sus pinos y sus sombras, los pequeños edificios y el mar.

Y es que gracias a una invitación que me hiciera una buena amiga hace un poco más de un año, llegué a visitarlo recientemente, la verdad como para quedarse y no porque quiera salir de Venezuela o porque estuve siempre rodeado de una atenta y excelente familia sino por el concepto que se conoce como “calidad de vida”.

No quisiera que este post se considerara una comparación con mi país, no, pretendo en todo caso trasmitirles lo que sentí por allá, empezando por decir que en las primeras personas que llegué a pensar fue en mis padres. Allá los viejos, o los de la tercera edad, tienen una vida social muy activa: salen a pasear casi a diario, inclusive lo hacen eventualmente hasta altas horas de la noche cual tórtolos de 15 años a una plaza a tomarse un refresco, conversar con sus amigos de años, comer unos “pinchitos” y volver tranquilos a casa destacando que en toda la noche no se percibe la presencia física de algún gendarme o policía. No estoy seguro si la vida social no se hace en casa por lo pequeñas que son, sin embargo, no hace falta un gran apartamento, para aquellas reuniones de grandes familias y amigos fueron creadas las “sociedades”, que no son más que congregaciones de alrededor de 80 personas o socios quienes mantienen bien administrado un gran salón con una gran cocina, mesas, chimenea, baños, televisores y un bar y allí pues si se trata de un cumpleaños o de un agasajo pues todo queda perfecto y ya los arreglos para dejar todo igual lo hará una persona que se le contrata para que así quede.

La foto anterior, no es para que retratarme precisamente a mí, es para que vean uno de los tantos lugares que pueden estar destinados al cuidado de aquellos que por algún motivo o se han quedado solos o porque sus familiares no pueden atenderle, es un albergue o casa de ancianos. Allí efectivamente se respeta a quien tiene alguna discapacidad, llegué a un gran mall o centro comercial y tuve que esperar algo de tiempo para aparcar el coche, el estacionamiento estaba lleno y pese a esto nadie se atrevía a usar los espacios dispuestos para aquellos que tienen algún impedimento. De hecho, si algún edificio precisa de alguna modificación para colocarle un ascensor, interno o externo, para subir y bajar a alguna persona en su silla de ruedas, pues con tan sólo el 60% de aprobación del condominio se puede lograr hacer que se ejecute la obra.


Pero no sólo pensé en mis viejos, pensé también en mi hija, recuerdo que hace unos años cuando salía de paseo con mi “peque” de tres añitos a un centro comercial, la gran preocupación que yo tenía era si tenía que cambiarle los pañales a mi chiquilla por alguna travesura fisiológica, que gracias a Dios nunca llegó a darse. Allá en casi todos los baños, incluyendo los de las “sociedades”, tienen ese soporte especial para esas tareas… claro a los baños de los hombres me refiero. Las fiestas de los pueblos, son primordialmente para los niños, allá tienen a los tiovivos (ambulantes parques de diversiones) y se les organizan eventos como teatros de calle, ellos también pueden salir de sus apartamentos, tomar sus bicis y patinetas que dejan tiradas noche tras noche detrás del portón principal del edificio y volver también tranquilos a casa, inclusive a altas horas de la noche.

Estando en ese viaje, un amigo escribió un email donde expresaba que jamás se iría a los Estados Unidos y menos a España por aquello del rechazo a los sudacas y por una reciente agresión ocurrida en Madrid o en Barcelona, yo no sé decir si voy a vivir a los Estados Unidos, y a decir verdad, tampoco sé si a España, lo que sé es que contrario a sus creencias que bien se las respeto, a mí me ha ido muy bien en las visitas que he hecho a ambos países y si me ponen a escoger indudablemente me iría a España para disfrutar, pese a su gélido mar, de esa “calidad de vida”, esa que considero que nos merecemos tener todos los habitantes del mundo.

Muchos detalles quedaron por fuera de este post: la disposición de los alimentos en los automercados, la excelente vialidad y sus alertas, cuán pronto atienden una emergencia, la puntualidad y condiciones del transporte público, la actividad cultural, en fin... no obstante quiero expresar un detalle final y es dedicar este post en sincero agradecimiento a esa amiga que gentilmente me abrió las puertas de su piso: a ti Marisol, a tu gente, a tu linda familia y a tu tierra… esa donde el Gran Pintor dibuja día tras día un inolvidable paisaje...!!!

lunes, 29 de septiembre de 2008

La Fórmula Mágica

Créanlo o no, quien les escribe fue un ser muy tímido, y eventualmente aún reconozco parte de esa persona en mis relaciones personales. Al acudir a la gaveta de recuerdos me doy cuenta lo complicado que se me hacía todo y lo que dejé de hacer por verlo de esa manera. Fui un niño de pocos amigos, selectivo, y aún lo soy, fui consecuentemente un adolescente sin muchos atrevimientos emocionales, recuerdo hoy con mucha gracia que al entrar al bachillerato con mi chemise azul me gustaba mucho una muchacha que cursaba el cuarto año con su chemise beige, un buen pasatiempo era admirarla a escondidas, en silencio, era tan bella que paradójicamente cada vez que la veía y la tenía justo en frente corría para evitarla, hasta que una vez decidió perseguirme al campo de softball del Liceo donde finalmente me capturó (y me abrazó - Diosss…), me preguntó qué me pasaba y muy nervioso atiné a decirle con los ojos medio apuñados como quien espera el estallido de un “bin laden” que lo que me pasaba era que ella me gustaba muchísimo… en fin, para no desviar el tema, fue una vez comenzados mis estudios universitarios cuando empecé a perder esa timidez…

En esa materia (la del cariño) fui muy decente la verdad (y creo que aún lo sigo siendo), escribía, cantaba algunos boleros y baladas punteando una guitarra, al menos lo suficiente para seguirle el tono a la canción, regalaba flores, chocolates… hacía cosas consideradas “románticas y cursis” que eventualmente me ayudaron a lograr el tímido objetivo de un beso… hasta ahí… difícilmente llegué a encontrar el profundo interés hacia mi persona y cuando lo encontré… nos casamos. Definitivamente el amor no es apto para tímidos…

Según un estudio escocés (no sólo hacen buen whisky), la clave del amor es simple: si nos gusta alguien, sólo hay que decírselo. Y si se quiere potenciar el efecto, es más que aconsejable mirar a los ojos a la otra persona y sonreír al decirlo. Quien dirigió el estudio: Ben Jones, afirmó que "si combinamos la información que tenemos sobre la belleza física de una persona, con la información de qué tan atractivo le parezco, eso me permitirá saber cuánto esfuerzo debo poner en esa relación, en otras palabras es saber si debo evitar dedicarle tiempo a cortejar a personas atractivas que claramente no tienen intenciones de corresponderme”.

En el estudio, se les pidió a 230 hombres y mujeres que miraran una serie de tarjetas que mostraban un rostro con diferentes expresiones y según Jones, el resultado fue "que la mayoría consideraron que la cara más atractiva era aquella que los miraba directamente a los ojos y sonreía". Por eso, el estudio concluye que la atracción es la combinación de belleza natural con ciertos signos sociales, a saber: el contacto visual, la sonrisa y/o la declaración verbal. Lo que consideramos como gente atractiva se relaciona, entonces, con la forma en que una persona se comporta y, a su vez, cuánta atracción sienta y demuestre por nosotros. Este estudio se presentó hace poco en el Festival de la Ciencia en Liverpool – Inglaterra.

Esto puede servir de explicación cuando se pregunta por qué una persona puede sentir que le atrae alguien que, por su aspecto físico, no es fascinante; como también puede utilizarse para entender por qué los simpáticos tenemos más suerte…

Creo que el estudio, por demás respetable, es un reflejo de nuestra búsqueda por “optimizar” nuestro tiempo, algo así como el McDonalds del cariño, esto puede ser peligroso porque para estos casos no creo en la existencia de “la mejor receta” o la "fórmula mágica", no está en un anaquel disponible para su consumo o parafraseando a Ricardo Arjona en su último éxito “esos duendes del milagro que te hagan despertar enamorada” no existen. Se está buscando descubrir esa receta o fórmula, construir ese “automercado” o encontrar a esos duendes, es la tendencia que se puede observar: hoy por hoy pocos dedican el tiempo suficiente para alimentar, para sembrar y nadie tiene paciencia para esperar germinar y para cosechar el cariño en otra persona por el sólo temor de apreciar el tiempo invertido como tiempo perdido, tal vez por falta de fe, tal vez por inseguridades, tal vez por experiencia o tal vez por lo apresurado que se nos vende la manera de vivir nuestros tiempos y de ahí el afán de obtener o alcanzar todo de forma rápida.

Hay que ser persistente, el tiempo de Dios es perfecto, esa sí es la clave, ahí está la fórmula; al día de hoy sigo asegurando que si tengo que volver a vivir lo que he vivido para llegar al punto donde me encuentro, pues lo vuelvo a vivir…!!! Es mi manera de agradecerle a Él todo cuanto he vivido y por tanto considero que no hay mejor momento que éste que estoy viviendo, todo aquello que ha pasado fue necesario para llegar a edificar lo que hoy “es” en mí…!!! Incluyendo mis pasos errantes… esos que me llevaron una vez en plena carrera al campo de softball en mi primer año de bachillerato…

lunes, 15 de septiembre de 2008

Nuestras montañas rusas...!!!

Tengo el placer de ser un gran amigo de un “gran” tío, me contaba que recientemente fue a los parques de Orlando y que se dispuso a montarse en las montañas rusas que pensó que nunca se montaría, me confesó que sintió miedo, ansias, como médico se percató previo a SUS experienciaS, en laS montañaS rusaS que se montaría, de la funcionalidad de los equipos médicos y paramédicos, sobre todo porque siempre teme a un infarto en circunstancias apremiantes, en fin… con sus hijos se ubicó en la cola y cual macho caroreño, así como cualquier otro, se fue llenando de valentía, se montó, se sintió seguro con los aparejos y mecanismos que lo fijan al sillón del carrito que lo elevaría, y mientras subía su miedo aparecía incrementándose, lógicamente, aún en sus ganas de detener el trayecto en aquella empinada e interminable cuesta, él no podía hacer nada, así que… a lo hecho… pecho…!!! En fotos se deja evidenciar que obviamente sus ojos estaban totalmente apuñados, no vio nada mientras bajaba… pero lo hizo…!!!

Mi tío tiene 56 años…

Yo no sé si me montaría… tal vez… seguramente empujado por mi hija… pero no creo que por mi propia voluntad lo haga, sin embargo lo que quiero decir es que en cada momento de nuestras vidas hay una montaña rusa en la que debemos tomar la decisión de elevarnos en ella y luego sentirnos que hemos superado un momento. Por ponerles un ejemplo de lo que les digo, creo que nuestra primer montaña rusa pudiera ser la decisión de una carrera profesional, luego los trabajos (en mi caso, esas montañas rusas parecen ser interminables) y finalmente una de las más difíciles de asumir, tal vez por experiencia propia, es la de la vida en pareja…

Esta vez no me refiero para nada al divorcio, creo que la experiencia matrimonial que tuve fue enriquecedora y sin lugar a duda pese a que “nos bajamos” antes de que culminara el viaje; obviamente quiero referirme al viaje que viene después… y no sólo a ese viaje que se hace en pareja sino también a aquellas decisiones particulares que vienen luego que “nos bajamos” de una buena experiencia, bien sea porque sentimos cumplidas nuestras metas y estemos siempre a la búsqueda de unas nuevas, bien sea porque las “vueltas” se tornan monótonas, o bien sea porque nos ordenen bajarnos sencillamente porque ya concluyó nuestro viaje.

Los chamos (niños) son el mejor ejemplo de empuje, de decisión, de energía, de ímpetu en los parques de diversiones, ¿por qué?, se me atreve a decir que por aquel viejo refrán que dice: “muchacho no ve peligro”, y es así, vivimos poniéndonos barreras para todo, por miedo al fracaso, por miedo a fallar, en oportunidades porque también somos conformistas, no anhelamos, no buscamos intentar un trayecto más alto… y ponemos cada excusa que muy eventualmente no nos atrevemos a explicar porque sería atentar contra nosotros mismos.

Esta pequeña historia de mi tío, también dice algo más e inclusive tan importante como lo es ver superadas nuestras metas, me refiero al esfuerzo de seguir nuestros sueños, de hacerlos realidad, de luchar por ellos… no sé si en la infancia caroreña de mi tío, esa de calor, piedra y tierra, estuvo ir a Orlando para “pasear” en una montaña rusa, por su “inocencia” (aún hoy día parecida a la de un niño) no lo creo, seguramente eso vino después, pero lo importante es que se atrevió a hacerlo y lo hizo…!!! se atrevió a lograrlo y lo logró…!!!

Cuando nos atrevemos a amar de nuevo, eventualmente no nos conformamos con un poquito, siempre queremos más (más cariño, más amor)… cuando estamos evaluando cambiar de trabajo, pocas veces, por no decir nunca, lo hacemos por el mismo paquete económico, siempre apuntamos a uno más alto; cuando nos rodea la mente de un negocio, siempre lo hacemos con el espíritu de obtener una rentabilidad… la nueva montaña rusa siempre se eleva y fíjense: ese nivel siempre lo incrementamos o lo fijamos nosotros mismos.

Admiro a quien se fija una meta y lo logra, admiro a quien se atreve a amar de nuevo y apuesta por más, admiro a quien no se conforma con su monótono trabajo, admiro a quien se esfuerza por ser mejor pareja… Hoy quiero admirar a mi sobrina por ver cumplido uno de sus sueños, hoy guardo esperanzas para admirar su éxito: en pareja y profesionalmente.

Hoy quise escribir mi más sentida tarjeta de regalo que no entregué… para ella y para su esposo, para quien amo y para todos ustedes que bien lo merecen…!!!

(cabe decir que también admiro a mi tío…!!! Bravo Chus…!!!)