miércoles, 23 de abril de 2008

Socializando en Facebook


Hace unos días, en ocasión a mi traslado a Puerto La Cruz, nació para mí el temita del facebook, el fulano facebook para quien no lo conoce (cosa que dudo) es un “site” para socializar vía Internet, tal vez este blog es una derivación pasiva de socialización pues de alguna manera expongo a luz pública posiciones, interpretaciones y/o conclusiones sobre algunos temas de particular interés y que considero que su contenido puede tener un interés general, también acá se pueden leer experiencias de vida, mías o ajenas, pero con un mensaje que espero sea evaluado por quien lo lea, para tomarlo como propio porque soy de los que asegura que en cabeza ajena sí puede aprender. Al mismo tiempo, este blog permite la libre interpretación de quien lo lee y la posibilidad de expresarse bien sea con su identidad real, con identidad ficticia o anónima, cierto sea el caso, se respeta. Así es como concluyo que puede haber un vínculo de socialización ya que hasta aquellos que leen los interesantes comentarios trascendentales, pueden conocer de manera referencial, la forma de pensar de cada persona que opina, todo esto determinado por la recurrencia de sus comentarios.

Pero así las cosas, socialmente el facebook es mas que un blog, según entiendo puedes encontrar y hacer contacto en el más recóndito lugar del planeta con el amigo o el conocido de años de infancia, aquel que apenas recordamos o aquel que recordamos tanto que hasta podemos acumular más de 20 o qué se yo cuántos años recordándolo sin haber tenido el mínimo contacto o pista de su vida.

Haciendo un perfil de quienes deciden incursar en la tarea que significa adentrarse en el facebook, lo primero que encuentro es que debe existir una necesidad ineludible de socializar así contemos con un centenar de amigos y familiares dispuestos todos los días a darnos más de una llamada telefónica o visita. Para registrarse hay una gran cantidad de datos, que de completarlos, la verdad puede significar un riesgo, sin embargo éste es evaluado y puede ser minimizado conforme sea esa necesidad. Lo segundo que debe existir es una plataforma tecnológica, o sea, un Internet de banda ancha y una computadora que permita subir con rapidez nuestras fotos, porque si bien es cierto, el peso de éstas puede ser significativo más cuando el servicio depende de estabilidad de conexión, velocidad de la computadora y otras prestaciones de vanguardia necesarias como el software, manejo de las aplicaciones y demás; finalmente y no menos importante el “facebooker” tiene que tener “tiempo”. Esto depende de la cantidad de roles y nuestra responsabilidad ante los mismos: seamos padres, esposos, trabajadores, estudiantes, deportistas, lectores, escritores, pintores, cantantes, internautas, en fin, depende de cuánto tiempo e intensidad le dediquemos a cada “papel” o cuanto “tiempo libre” contemos, porque si algo es cierto, hay que tener tiempo para dedicarle a la actividad del facebook.

Aún no ha existido la persona que logre convencerme con un argumento contundente para registrarme en el mencionado “site”, recibí invitación hasta de mi hermana, cosa que me puso a reflexionar sobre mi manera de participación como familia, como hermano, y así como ella, otras amistades de trato diario o eventual también me han invitado, y no dejo de reflexionar al respecto. Sé de “amistades” que no he visto en años pero así como no he realizado esfuerzo alguno para tener contacto con ellos también reconozco que ellos igualmente no lo han hecho conmigo… en fin… se trata de mis conclusiones, tal vez, sólo mías…

Pero hay otras reflexiones sobre el facebook, que sin ánimo de entrar en polémicas políticas de nuestra última década, pueden resultar interesantes y congruentes tanto como pesadas y fuera de lugar… una de ellas la escribió hace poco el humorista venezolano Claudio Nazoa que ya les habrá llegado por email o podido leer en su columna, otra, decidió grabarla otro venezolano en el autoexilio cuyo video seguidamente lo podrán ver y escuchar, al final de todo, es la conclusión y el convencimiento de cada quien lo que vale.


viernes, 18 de abril de 2008

Peticiones a Dios

¿Saben algo? Hay que tener cuidado con lo que le pedimos a Dios… si, así como lo leen. Él cumple, de eso no me cabe la menor duda: hace unos seis años me hablaron que se buscaba un Gerente para el Departamento de Impuestos en una compañía petrolera, disgustado como muchas veces lo estuve con los “gerentes” en la compañía donde trabajaba (y a quienes hoy reconozco y tengo que agradecer el haberme enseñado cómo es que no debe llevarse una gerencia), apliqué al cargo vacante y fui llamado a entrevista, por cierto que tuve el honor de compartir la terna de seleccionados con dos especialistas en impuestos de gran factura. Profesionalmente para cualquier especialista de impuestos, alcanzar la gerencia es un hito lógico y necesario, un éxito. Así pues, la entrevista se dio en Puerto La Cruz (PLC) en el Centro de Bahía de Pozuelos. Recuerdo que al mediodía entre tantos interrogatorios tuvimos muy corto tiempo para almorzar y visité el Wendy’s que se encuentra muy cerca, mientras comía pensaba cómo sería hacer vida como Gerente de Impuestos de una petrolera importante lejos de mi familia; y conversando con Dios como generalmente suelo hacer, le pedí que si era bueno para mi ese trabajo en esa localidad, pues que le dejaba todo en sus manos.

El tiempo pasó, y ninguno de los tres aspirantes fueron llamados, finalmente luego de cumplir casi cuatro años de hacerle el correspondiente seguimiento a tan largo proceso de selección tuve la buena noticia que un buen amigo y colega que residía en PLC fue seleccionado. No obstante a lo anterior, otras situaciones no dejaban de suceder… el proyecto donde yo seguía trabajando fue nacionalizado y en consecuencia absorbido por el Estado, luego, un año después, se decide la mudanza de las oficinas administrativas de Caracas al mismo complejo empresarial donde había ocurrido aquella pasada entrevista… y aquí estoy… buscando lo positivo que debe haber con tanto cambio… el sueño que una vez perseguí y le pedí a Dios me concediera de ser positivo, se dio…

Hoy día ya son otros los sueños, el esquema de valores va cambiando en sus proridades, al igual que todo también da sus giros, evoluciona por muchos motivos, dicen que para aprender hay que caer y aquí estoy levantándome de nuevo, y como siempre, sigo pidiéndole a Él y sigo agradeciéndole cada día, aún manteniéndome lejos de mi hija y de mis cariños.

Hoy día son otras mis metas, mis peticiones a Dios cambiaron, y cada día que pasa se van afinando y aclarando mucho más, es obvio, si bien mi elección fue forzada, la meta profesional pierde todo valor y sentido cuando el sacrificio es la familia. Por cierto, la semana pasada acepté la invitación de un buen amigo, también de origen larense e igualmente trasladado a esta tierra oriental, y compartimos una cena en su casa con su familia, fui excelentemente atendido por él, sus hijos y su esposa, me brindó una cena espectacular en la terraza de un apartamento que recientemente alquiló, a decir verdad, su nuevo hogar y vaya calor de familia el que allí se deja sentir. Y es que Edward, quien ejerce labores de seguridad para el personal en las oficinas, fue el pionero en traerse a su familia a Puerto La Cruz, los costos, asumidos por él, comenta que los hubiese pagado tres veces de ser posible, porque familia es familia y la quiere es al lado de él. Me contó que en sus días libres, por la rotación de sus turnos, buscó el cupo de sus tres hijos en un colegio cercano a su nueva residencia, y ahora, con mucho más ánimo, aspira que su esposa, que es maestra, inicie labores el próximo año escolar en estas tierras… tierras que para quien les escribe, no son a las que pertenece, pertenecemos donde más nos aprecian, donde más se nos extraña.

Dios nos pone justo en frente hasta de nuestros sueños más recientes, hasta de lo que anhelamos como preguntándonos para que estemos seguros: ¿es esto lo que me estás pidiendo?, nos pone allí en el momento perfecto, tal vez no en el justo lugar, pero sí para enseñarnos el camino a seguir, y está en nosotros poner de nuestra parte para echar a andar en el sentido que Él nos está indicando, y apuesto que si hacemos todas nuestras acciones de la mejor manera, aportando corazón y perseverancia, sea tarde o sea temprano estaremos “en vivo y directo” disfrutando de aquello que una vez lo llamamos “sueño”.

"Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." (Marcos 11:24)

viernes, 21 de marzo de 2008

De las relaciones de pareja... (parte 2)

Ante todo quiero agradecer cada uno de sus comentarios, expresan una realidad, una forma de pensar que dista y que se acerca que busca y que encuentra, en fin, que se respetan profundamente y que indudablemente le incrementan el valor al post. Adicionalmente quiero pedir excusas por las distancias en mis publicaciones… estar fuera de casa, en una computadora portátil y conectarse a otra velocidad influye en mi disposición.

En esta segunda parte de las relaciones de pareja voy a mencionar elementos cualitativos que considero básicos para que exista una pareja, siéntanse libres de expresar otros que a bien consideren necesarios:

El primero de esos elementos es “el compromiso”, jugar a la pareja sin compromisos puede ser peligroso, en la obra de teatro referida por mi hermana en su comentario se toca o se habla de ese punto y es que particularmente me preocupa una tendencia. Hace bastante tiempo compartí impresiones con una buena amiga que vive en USA y que de visita por Venezuela evidenció con asombro una conversación en una peluquería en Las Mercedes: eran dos mujeres y una de ellas expresaba que le preocupaba la actitud de un fulano X pues le había dicho que quería divorciarse para casarse con ella y que ella, OBVIAMENTE jamás buscaba casarse con él. Mi amiga me dijo: "Juan, ni loca me devuelvo con mi esposo a Venezuela, las mujeres están desatadas¨. Cayendo en cuenta que se trataba de un caso de infidelidad quiero decir que “el compromiso” no debe ser relacionado precisamente como un sinónimo de matrimonio o noviazgo, es un concepto mucho más de fondo que de forma.

Las relaciones “sin compromisos” terminan inevitablemente en el compromiso, o una de las partes o las dos, pero ese momento llega; adicionalmente en la obra la posición del autor es que salir con una persona casada es un verdadero compromiso. Esto se ha catalogado como un tema del machismo pues siempre se ha hablado que es el hombre quien puede tener dos mujeres, creo que hoy día es un cliché para ocultar que es un efecto voluntario donde paralelamente ocurre un irrespeto de parte y parte: el del hombre o marido hacia su esposa y su matrimonio y el de la mujer como mujer cuando decide hacer lo que jamás le gustaría que otra mujer le hiciera a ella. Se justifica la decadencia cuando se escucha “si no lo hago yo, lo hace otra persona”. El compromiso en la pareja es la entrega del uno al otro con la práctica responsable de la libertad.

Un segundo elemento es la sintonía, que tengan puntos coincidentes en sus preferencias, si son divorciados o solteros, si tienen hijos o no, transparentes o cautelosos, con gustos similares, edades, profesionales o no, en fin, muy probablemente es la institucionalización del check list, se le conoce como “el gancho” cuando inconscientemente ocurre el “link”. Nadie cubre todos los requerimientos, nadie es perfecto y las carencias deben ser internamente negociadas para la aceptación o rechazo de esa pareja. En esas listas se revisa todo, inclusive el tamaño de la cuenta corriente y hasta los cc de silicona. Puede sonar exagerado o superfluo pero definitivamente real.

El tercer elemento es ese concepto tan difícil de definir y que se conoce como química, tal vez una derivación de la sintonía, algo así como el gusto y el deseo del uno hacia el otro, la empatía en el baile, el agrado por el contraste en la personalidad, el gusto por el roce de la piel, la admiración entre el hombre y la mujer y viceversa, la aceptación convencida de los criterios de pensamiento, es esa magia que permite la compenetración de ambos, el orgullo de sentirse bien con la otra persona, cuando existe “química” se sabe diferenciar y responder ante un beso especial o ante otro sentido y profundo o ante aquel en el hombro y en el cuello que busca suave, lenta y sensualmente una entrega.

La Pareja Difícil…

No hay quien no haya escuchado a alguien que dice (y a veces somos nosotros mismos) ¿por qué siempre me tocan parejas difíciles?: a mi juicio esos golpes de pecho no aplican, existe también la atracción inconsciente por lo difícil, eso viene con un “chip” que sinceramente no sé en qué momento nos lo instalan (Zhair, si sabes de esto te agradezco el comentario, si no lo sabes pues please averíguamelo, sería tremendo aporte…!!!) . Eso está en el check list, pero no lo vemos, sin embargo esto puede solucionarse cuando desarrollamos modelos que ayudan a la idea de alcanzar la felicidad, es ver a una pareja feliz (o muy cercana a ese concepto particular) y decretar que es lo que queremos para nosotros, es habituarnos a ver lo positivo y si puede copiarse se copia, tal cual como hacen los japoneses con todo. Inclusive, si vemos o conocemos a esa pareja “modelo” preguntarle el secreto, sin envidia de ningún tipo, con la amplitud y seriedad del caso porque seguramente algo aprenderemos y/o reafirmaremos.

Este tema… continuará…

domingo, 2 de marzo de 2008

Algo Tuyo En Mi...

En una habitación de un hotel donde resido actualmente, entre tanto que uno no quiere pensar y recordar, acudí al "zapping" que todos hacemos con el control remoto del televisor, caí en una serie argentina para jovencitos (Patito Feo), era de noche pero alcancé a ver un pedacito donde un papá se sentaba a tocar el piano y a cantar con su hija... quién sabe Quién me ordenó a dejarlo en ese canal para escuchar (cual mensaje) una canción que quiero compartir y que todo "papá" que "sin querer" está lejos de sus hijos debe escuchar... les dejo a su imaginación todo aquello que me vino a la mente...

miércoles, 27 de febrero de 2008

De las relaciones de pareja... (parte 1)

De las experiencias vividas puedo asegurar que no existen relaciones de pareja perfectas, es lógico y obvio, como siempre he dicho: “nadie es perfecto, sólo mi papá”. En principio tenemos que hacer un gran esfuerzo interno en una suerte de educación propia, la mejor automedicación para las quejas afectivas es pensar que cuando en la relación algo anda mal es porque algo que debe aprenderse en ese momento, ahí estaremos en la escalera de la evolución.

No soy un experto en psicoanálisis, tampoco soy un letrado de las relaciones humanas, pero como dice Neruda “confieso que he vivido” (yo le agrego: "y leído) por lo que a mi manera voy a intentar identificarles tres pasos que pueden ser básicos para establecer una sana relación de pareja donde espero que sirva para evidenciar lo equivocado que estamos cuando decimos que hemos tenido “mala suerte” en nuestras relaciones de pareja:

Primer paso: definir amor.

Creo que lo mejor para empezar a tratar el tema es el glosario de términos (que nadie lee) para ubicarnos en el mismo concepto y empiezo por definir el que creo que es la palabra más importante acá: “amor”; es sinónimo de felicidad por lo que podemos inferir que si se está enamorado o se está en el amor entonces se está feliz, amor propio, es estar bien con nosotros mismos, es nuestro autoestima, el impulso propio para progresar con entusiasmo, es vivir en paz con nosotros mismos. Amor es un término POSITIVO.

Segundo paso: disociar el amor de otros sentimientos.

Si el amor es algo positivo y es felicidad, entonces cada vez que alguien diga “que está sufriendo por amor” estará cometiendo la contradicción más grande de su historia o lo dirá desde la ignorancia, pero dicho esto si alguien no está recibiendo el amor que quiere, la solución no está en el otro, la solución está dentro de si mismo y es sólo esa misma persona quien debe buscar su propia solución.

El amor no es sacrificio, eso JAMÁS. El sacrificio es un término negativo, es distinto decir que Jesús sacrificó su vida por amor a decir que Jesús entregó su vida por amor, acordémonos del primer paso, es un sentimiento POSITIVO.

Concluimos entonces este segundo paso diciendo que si alguien siente que está sufriendo por amor, realmente está enfocándose en esa parte donde hay ausencia de amor.

Tercer paso: identifica a tu pareja.

Hay algo indudable, somos el reflejo de quien nos crió, así entonces tiene sentido escuchar que somos de nuestros padres la continuación, no sólo por la carga genética sino también por la educación a lo largo de nuestra infancia y adolescencia y como razón lógica si nos ubicamos como padres, entonces serán nuestros hijos el mejor reflejo de nuestra imagen como personas.

Ahora bien, en las relaciones de pareja sucede de manera similar, descubrirlo es fascinante, es ver cómo nos moldeamos el uno al otro, cómo nos acomodamos y hacemos, en oportunidades hasta inconscientemente, un ajuste de nuestra forma de ser para agradar e identificarnos con nuestra pareja.

Así vemos y vivimos relaciones donde una parte que tal vez no se consideró cariñosa en una anterior relación pueda mágicamente transformarse en una persona dulce con su pareja, y eso definitivamente nos hace sentir bien, es un logro, un exitazo para celebrar. El problemita está si identificamos si nuestra pareja tiene algo que no nos gusta porque ahí tendremos que empezar a evaluarnos, y primero nosotros mismos.

Siempre le echamos la culpa al otro, siempre he dicho que eso es lo más fácil, tanto como irresponsable, siempre queremos que sea el otro el que cambie vemos en nuestra pareja más defectos que los propios y eso como que nos alivia la carga. Otra vez nos ubicamos en la parte que no cubre el amor, el amor es perdón no culpa, si amar es una virtud cómo se puede entender que ve defectos. Otra cosa es que nos cansemos de perdonar, como evidencié recientemente en un programa español donde la mujer se cansó de perdonar a su novio aún expresando que lo quería, y otra cosa es que no nos enfoquemos en las virtudes que tiene nuestra pareja sino en sus defectos, alerta con esto !!! porque cuando lo hagamos, tenemos que estar conscientes que la otra persona muy seguramente también lo está haciendo.

En pareja somos un espejo del otro, pero ojo, no es que el otro es infiel porque yo lo soy, NO!, voy a intentar dibujar un ejemplo antes de cerrar el tema y para dejarlo más claro:

“Una niña evidenció que su padre era infiel o creció, al menos, con ese convencimiento, se casó y vivió con un esposo que trabajó en una oficina a la que le dedicaba tiempo extra con mucha frecuencia, esto trajo inconvenientes y decidió a salir todos los viernes con sus amigos hasta que se enamoró de uno de ellos y lo mejor era que se sentía muy bien al punto que cayo en sus brazos”; así pues si bien ella no se reveló con su padre, lo hizo con su esposo tal como fue su aprendizaje, repitió el esquema de su papá y tomó venganza de él, sintió que el esposo lo merecía, se lo había buscado.

Lo indebido o desajustado del otro es su manifestación espontánea, el reflejo aprendido de nuestros padres en la infancia y adolescencia, es lo que emocionalmente inconsciente cree correcto aplicar en un momento determinado, es el convencimiento de hacer lo inadecuado como si pensara que es merecido, obviamente fijando la atención en lo malo que tiene la otra persona.

Dicho lo anterior caemos en cuenta que la solución está en nosotros mismos y en ese poder que es el reconocimiento interno de lo que adolecemos: para tener pareja y ser feliz hay que trabajar con uno mismo, el esfuerzo y el empeño en crecer (asuntos positivos) debe ser sólo nuestro, es nuestra responsabilidad y no la de otro...

jueves, 21 de febrero de 2008

Emociones de Aeropuerto...

En este post quiero darles mis dos clasificaciones para los aeropuertos, eso sí siempre y cuando persigamos una intención “definitiva”, quiero decir un traslado para una experiencia nueva de vida. Es volver o partir y conforme sea la dirección pues es en éstos donde podrá existir una bienvenida o una despedida…

Aeropuerto de bienvenida…!!!

Dicen que no hay nada comparado con la recepción de familiares y amigos en Venezuela, leí de una historia maracucha donde con globos y gaitas recibieron a un familiar que tenía tiempo sin pisar la tierra del sol amada. Los venezolanos le ponemos mucho corazón al asunto de las bienvenidas en el aeropuerto, el promedio de personas recibiendo a un familiar es de tres por pasajero; aunque algunos piensan que el motivo es para ayudar con las maletas que tanto pesan y evitar los excesivos cobros y riesgos por quien hace el traslado, otros, que son muchos, dicen que es la perfecta excusa para armar un “bochinche” de esos que tanto nos caracterizan.

Lo cierto es que en estos aeropuertos se vive la dulce e inquieta felicidad que trae el reencuentro, son los brazos abiertos, son los ojos llenos de emoción cuando se logra leer el vuelo en la pantalla con un parpadeante “Arrived”, la misma emoción de quien viene en el avión y comienza a girar para sacar el tren de aterrizaje, es pararse en puntillas e identificar a lo lejos la figura tan esperada, es entrar a las correas de equipajes y ver a lo lejos un montón de brazos saludando, es mover una y otra vez los brazos para que nos identifiquen, es dar el grito del nombre, y es también el escucharlo, es el impaciente apuro que le imprimimos a los tardíos y no deseados funcionarios del servicio de aduanas, sin contar que siempre es la maleta de quien retorna la última en salir de la correa.

Llegan amores, hay abrazos, hay tanta carga emocional que hay el llanto del niño inconsolable en los brazos de un papá que deja abandonada su maleta y echa a correr para apretarlo fuerte, hay el beso feliz de una mamá a una hija, hay celebración, hay energías positivas. Es interesante observar todas las caras, es una película a full color donde la alegría y la felicidad son protagonistas.

Aeropuerto de despedida…

Qué distinto todo, hasta el aire que se respira es distinto, acá la película es monocromática, nos pasa un resumen de la vida en un momento, se humedece el piso y se esparce un sentimiento que nada parece importarle a la gente que va y viene, unos caminando deprisa y otros muchos más pausados.

El corazón, cual brújula, apunta en dirección inequívoca hacia los recuerdos más sentidos y generalmente con los más cercanos, llegamos a lanzar un autogolpe al sentimiento con una idea remota e incierta de un regreso que procuramos guardar en el rincón del optimismo, y es la esperanza de ese regreso el que logra el inicio de esa bocanada de aire que nos hace sentir que realmente estamos vivos.

A nadie le gusta viajar y desprenderse de sus seres queridos aunque coincido que es mucho más duro partir sin el adiós de cada uno de ellos por todas nuestras costumbres con ellos y ya se empieza a embarcar el vuelo y al minuto siguiente se empieza a extrañar, es un efecto automático, es tener que asumir un nuevo ritmo de vida cuando todo empezaba a funcionar casi perfectamente, se aprende que lo importante de una ciudad no es ser llamada capital de la república, son todas esas personas especiales que dejamos, porque no fuimos creados para vivir en soledad sino en sociedad, en familia.

En fin los aeropuertos son extraños, ambiguos, traen felicidad y también tristeza. Es como estar en un lugar donde con alegría se anhela una llegada, un beso, un abrazo, el calor de la persona que tenía que volver por lo tanto que la queremos, y también donde rechazamos una partida, justo donde se recuerdan momentos significativos, importantes, y de ahí que se respire entre melancolías y nostalgias…

miércoles, 13 de febrero de 2008

Las caras de Cupido...

Quiero introducir el tema de refiriéndome a uno de esos encuentros para solteros que no son nada fortuitos. Les voy a echar un cuento cercano de un fulano que conozco muy bien, así que presten atención: un buen amigo “X” proyectándose en lo “difícil y preocupante” que se supone debe ser vivir en soledad, o sin “pareja estable”, quiso presentarle a mi gran amigo “J” como buen candidato para una “relación seria” a una linda colega de su, entonces, novia, hoy esposa. La candidata es una mujer profesional, exitosa, dedicada, humilde, pero (siempre hay un pero) iniciando un proceso de separación o divorcio. Para hacerles el cuento corto, el “asuntico” no funcionó, las sombras de un pasado muy reciente en algunos puntos coincidentes del amigo “J” fueron suficientes para que el esfuerzo de Cupido, encarnado en aquel amigo “X”, no resultara satisfactorio, todo sucedió en cuestión de semanas.

Ahí aprendí (por experiencia ajena, claro está…!) que existen, entre los diversos factores de evaluación para una relación, dos aspectos fundamentales. Uno va relacionado con el alcance de la madurez para cerrar los ciclos pasados, es decir, haber pasado el guayabo o despecho, cosa que en cada persona sucede de manera distinta y con tiempos distintos y de ahí se desprenden eternas borracheras, llantos inconsolables, viajes al exterior, shoping en Miami, asuntos que pueden durar días, semanas, meses o años. Lo otro que evidencié es la fragilidad de los encuentros que si bien no son forzados, pues nadie apunta con un revólver, de alguna manera opera la preparación del ambiente, el teatro, donde lo natural es fingido e inclusive actuado y de ahí que las bases de cualquier relación que surja podrá caer así goce de la más benévola intención.

Así como el caso anterior también existen otros “cupidos”, gente de buena intención que busca la unión de personas, es el siguiente Cupido un personaje reconocido en la Gran Manzana:

Cupido no sólo encarna en buenos amigos, también puede ser un espacio en Internet pues hay varias webs diseñadas para el encuentro, también programas radiales y de TV, prensa escrita o en organizadores de eventos para solteros (cruceros, fiestas, bingos, etc); pero en Nueva York está al volante de un taxi, es calvo, con bigotes y un indudable rostro del medio oriente.

Ahmed Ibrahim es un inmigrante egipcio de 53 años y organiza citas a ciegas para sus pasajeros solteros por medio de un servicio casamentero improvisado y gratuito que opera desde su taxi. Dice que encuentra parejas, o cuando menos les organiza una cita, a unas ocho personas por semana. Es denominado el Matchmaker Cabbie.

"Nueva York es una ciudad muy difícil para las citas amorosas", (lo que no sabe el egipcio es que Caracas también…)"En este taxi he escuchado mucho llanto y muchos pleitos, y he visto muchos corazones rotos". "Hubo ocasiones en que personas excelentes no se encontraron por cuestión de minutos; una entraba a mi taxi justo después que otra se había bajado de él", dijo.

Lo curioso es que su sistema parece funcionar (y mejor que los “asunticos” de aquel otro Cupido): Natalie Dillon, en abril del 2004 se subió al taxi de Ibrahim acompañada de algunas amigas para ir a una fiesta. Cuando empezaron a comentar sobre lo difícil que era encontrar a un tipo decente, Ibrahim hizo un momento de publicidad a través del vidrio antibalas: "Hey, señoritas, yo formo parejas". Dillon le describió lo que ella buscaba en un hombre, y le dio a Ibrahim el número de su teléfono celular, seis semanas después él la llamó y le dijo: "Natalie, tengo un tipo para ti". Luego de unas semanas se citaron para conocerse, y seis meses después los “encontrados” siguen juntos (¿ven que sí funciona?).

Interpretar el papel de "celestino" con una licencia de taxista es algo que le cae naturalmente, aunque dio con el papel por accidente. Ha aparecido en Fox News, en la ABC y en el Wall Street Journal. Incluso tiene un agente que ofrece su historia a productores de Hollywood (mientras que el amigo “X” está asignado en Nigeria…).

Ibrahim no cobra por sus servicios; lo hace por diversión, dijo. Pero no ofrece su ayuda a cualquiera que suba a su taxi (hay que señalar que el amigo “X” tampoco cobró un centavo... y si lo hubiese hecho tenía que devolverlo…). Sin embargo por mucho que se esfuerce, su trabajo lidia con algo tan complejo como el amor y el atractivo entre las personas, por lo que no todas las parejas que ha concertado han tenido éxito.

Pero también está el Cupido en trámite, y no es otro sino aquel que sin armar teatros logra servir de enlace para uniones que luego dan sana envidia por lo natural como fluye todo, es decir, el que hace el trabajo de Ibrahim pero sin saberlo pues ni se lo propone. Esos tienen sus méritos…!!!

En fin, que cada quien asuma su responsabilidad si el final feliz justifica los medios, y para quien esté gozando de esa felicidad en esa relación y se sienta enamorado o enamorada pues el 14 de febrero es un excelente día para celebrarlo y renovarlo con su pareja…!!!

domingo, 10 de febrero de 2008

La vida es un ratico...

No es fácil cuando se habla de despedidas, sobre todo las definitivas. Generalmente reaccionamos contra las leyes pues cuando gozamos de sentido común no necesitamos que nos impongan cuánto debe ser nuestra participación en los gastos públicos o cómo debe ser mi conducta, sin embargo, al final, es nuestro sentido común que nos dice que debemos aceptarlas y respetarlas. De esta misma manera nos comportamos o reaccionamos cuando se nos impone la Ley de la Vida, y ojo, aquí es Dios el que decide, es el máximo jerarca quien legisla y ordena, y ante Su ley igual debemos aceptar y respetar.

Nuestro paso por la vida como bien lo dijo Juanes, es un ratico, y en consecuencia creo que cada minuto que pasa debemos disfrutarlo y vivirlo intensamente pues no sabemos lo que va a suceder mañana, no sabemos quién se despide de nosotros y tampoco tenemos la certeza de saber si somos nosotros quienes nos despedimos involuntariamente, sólo Él lo sabe.

En mi vida he estado muy cerca de despedidas de personas muy importantes que han dejado una marca especial en mi, siendo la más significativa de ellas la despedida de un ser que no es parte de mi familia pero que indudablemente llegó muy de cerca pues el afecto referencial viene de una gran amistad y aunque pueda concluirse que su partida va en contra de aquella ley supra (antes mencionada) es parte de lo que nos corresponde vivir y experimentar, claro está, el sólo hecho de asegurar que esa partida va en contra de una Ley de Vida indica lo extremo difícil que es aceptarla. Aún hoy día continúa esa gran amistad, quien por cierto no desmaya en su pensamiento en el reencuentro especial, ese que seguramente ocurrirá cuando lo Dios lo invite a formar parte de esa nueva vida, la celestial. En aquel momento, en una sala de espera, no supe qué hacer a decir verdad, lo único que sabía era que debía estar ahí junto a mi amigo y su familia asumiendo un dolor ajeno tanto como propio.

También recuerdo con la misma impresión mágica el justo momento donde se entrecruzan los sentimientos, el querer que un ser tan querido como mi abuela tomara descanso de un doloroso cáncer de colon y el sufrimiento de mi mamá donde aferrada al lado de una cama clínica tuvo que responderle al permiso que le pidiera su propia madre (mi abuela) para irse con los “niños que habían venido a buscarla”, niños que sólo mi abuelita alcanzaba a ver y casi a tocar…

Finalmente ya hoy hace una semana en donde luego de un fuerte ACV, una de las hermanas más unidas a mi padre recibe también el llamado de Dios no sin antes abrir sus ojos en su agonía para ver la cara de su hermano, ese mismo que nombraba en un promedio de 5 veces al día, era mi tía Senobia la de las tortas, la de la linda sonrisa de los Marrero, la alegre, la especial, la consentida… Agradecidos estamos por lo tanto que nos dió, su "ratico" por esta vida también duró 93 años, tantos como mi abuela...

Y como siempre, siempre ahí, la familia, la gran familia despidiendo a quien nos deja un vacío y muchos recuerdos, a quienes les pedimos nos echen un ojito desde allá arriba, que velen por nosotros pues están mucho más cerca de Dios. Y pasa el tiempo, uno y otro día los llamamos en el recuerdo bonito, son esos momentos trascendentales en que el corazón de un papá palpita fuerte cuando ve un juguete, en el de una hija de 73 años que también deja escuchar sus latidos cuando amasa una arepa y se la come con suero, y el de unos hermanos que se abrazan por otra que les dio las tortas más ricas.

Y ahí nosotros, aún sin saber qué hacer, aún sin saber qué debemos decir, creo que lo más acertado es seguir estando ahí, junto a nuestra familia y nuestros amigos, ofreciendo lo mejor de nosotros, acompañando en una oración, aceptando la voluntad del gran Legislador del universo y disfrutando con todos, cada vez que sea posible, nuestro ratico…

(en memoria de mi tía… la de la linda sonrisa…)